15 de diciembre de 2011

Componentes vitales de la Web

Existen tres pilares que individualmente contribuyen a que la web exista como la conocemos hoy en día. Cada uno de estos factores puede tener mayor o menor relevancia dentro de este sistema dentro de cada espacio en la Web (sitios y aplicaciones).  

El usuario
Es el emisor y receptor en la web. Está conformado por aquellas personas físicas que tienen contacto con Internet y participan de forma pasiva o activa frente a ellas. El usuario es el centro de la evolución de los contenidos en la Web. Es el actor principal, el que genera, colabora, opina y decide sobre los contenidos publicados. Es el que usa y disfruta de los avances tecnológicos que le permiten expresarse, compartir y obtener de forma casi transparente la opinión de sus pares. 

El usuario en esta nueva definición cumple un rol activo en todo sentido. El concepto de Web no existiría sin su participación. Las aplicaciones y sitios Web  están pensadas a imagen del usuario y para ser modeladas por estos. Una sitio u aplicación Web no puede hacer caso omiso al su componente más valioso. 

En todo momento el usuario determinará la vida y muerte de un sitio Web, basando su decisión en el interés que le provoque los contenidos que un sitio genere.

No obstante, el usuario es el más vulnerable de estos tres componentes, ya que los contenidos auto regulados no siempre cumplen con las normas de calidad que se desea. El usuario deberá analizar los contenidos desde una postura crítica, basado en sus conocimientos previos y experiencia personal. En la Web el usuario se fiará en aquellos sitios que a su parecer le parezcan más confiables y seguros. 

Los contenidos
El contenido es el combustible de la Web y engloba todas las formas de información digitalizable, desde un simple texto a un video de alta definición. Sin contenido atractivo y vivo, alentado por los usuarios, la Web se encuentra condenada a su fracaso.

Este elemento es un elemento orgánico, que según su calidad será perdurable en mayor o menor medida. Al estar expuesto a los usuarios, el contenido, corre riesgo de perder el interés en sus consumidores, en ser degradado o eliminado. Como un organismo vivo; el contenido, nace, en el momento que es creado; crece, cada vez que los usuarios interactúan con él; se reproduce, al ser tomado por otros sitios para enriquecer otros contenidos; y finalmente muere, cuando los usuarios deciden que no posee relevancia y deciden a su eliminación. No obstante la “muerte” de un contenido no siempre significará su desaparición total.

Partiendo de la idea de organismo vivo, el contenido puede crecer armoniosamente o degenerarse. Puede ser víctima de los abusos y contaminaciones del ambiente donde se generó. Los usuarios son los encargados de preservar y dar utilidad a los contenidos, nutriéndolos con información relevante y clarificadora.  


La tecnología
El término tecnología, hace referencia a las herramientas de software desarrolladas para el soporte, la creación y mantenimiento de las aplicaciones, portales y sitios de Internet.

La tecnología es solo un puente entre el usuario y los contenidos, pero a la vez un componente vital ya que sin su avance y mejoras el usuario no podría interactuar de forma fácil con los contenidos publicados. Sin su avance tampoco sería posible guardar los grandes volúmenes de contenidos generados por los usuarios y su entrega eficaz al ser requeridos.

La tecnología es también responsable por la distribución de contenidos Web a través de otros sitios de Internet. Sin la tecnología suficiente la información no podría reproducirse y ser consumida en línea.

Debido a su estrecha relación con la economía global, la tecnología se ve afectada por las crisis deteriorando de esa forma la unión de los usuarios con los contenidos y retrasando el crecimiento orgánico de la Web.

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